Los electrolitos son minerales con carga eléctrica — como sodio, potasio y cloro — que permiten que ocurran los procesos esenciales del organismo.
Imaginá que tu cuerpo es un sistema eléctrico perfecto. Los electrolitos son los conductores que hacen que todo fluya:
Gracias a ellos potenciamos el rendimiento, la recuperación y el equilibrio.
El agua hidrata, pero los electrolitos optimizan esa hidratación. Cuando transpirás, viajás, entrenás o simplemente tenés días intensos, no solo perdés agua — también perdés estos minerales clave.
Una bebida con Boost no es solo hidratación.
Es hidratación inteligente.
El sodio es uno de los electrolitos más importantes para mantener el equilibrio del cuerpo. Participa en la hidratación, la contracción muscular y el rendimiento físico, ayudando a que el organismo funcione correctamente incluso durante la actividad intensa.
Boost incorpora en su fórmula sal marina de la Patagonia Argentina, una fuente de sodio pensada para acompañar una hidratación más eficiente.
El cuerpo humano está formado principalmente por agua (60-70%) y electrolitos, siendo el más abundante el sodio. Encargado de mantener el equilibrio del medio interno, participa en la integridad de la estructura celular, la contracción muscular, el manejo del volumen plasmático, la función cognitiva y la eliminación de desechos.
Cuando hacés actividad física, transpirás. Perdés agua… pero también sodio. Y esa pérdida puede afectar tu resistencia, tu energía, tu fuerza y rendimiento físico. En los momentos de mayor desgaste, hidratarse no significa solo tomar agua — significa reponer lo que el cuerpo realmente pierde.
El potasio cumple un rol fundamental en la excitabilidad neuromuscular, el equilibrio interno y la función muscular durante la actividad física(Rodwell et al., 2018).
Desde una mirada fisiológica, la hidratación no depende solo del agua, sino de la capacidad de las células para retener y distribuir líquidos correctamente. El potasio ayuda a mantener el volumen intracelular, mientras que el sodio regula principalmente el espacio extracelular.
Ese equilibrio es fundamental durante entrenamientos prolongados, calor intenso o alta sudoración. Por eso, Boost está ideado para sostener la función eléctrica y metabólica del músculo.
Boost usa citrato de magnesio: en esta presentación ofrece ventajas clave por su buena absorción, alta solubilidad y buena tolerancia en la hidratación deportiva.
El magnesio es un mineral vital para el metabolismo energético — participa en más de 300 reacciones energéticas. Los niveles adecuados se asocian a mejor función muscular, menor fatiga neuromuscular, mejor recuperación y al equilibrio de electrolitos y líquidos.
El aporte de magnesio garantiza que el cuerpo utilice la energía de forma eficaz, convirtiendo la hidratación en una herramienta funcional para el rendimiento y la recuperación.
El calcio es el quinto elemento en orden de abundancia del organismo. Es responsable de las características estructurales y funcionales del hueso, además de ser esencial en numerosos procesos bioquímicos que incluyen la excitabilidad nerviosa, la contracción muscular, la secreción hormonal y la regulación de enzimas(Blanco & Blanco, 2020).
Cada contracción muscular depende del calcio. Cuando entrenás, corrés, levantás peso o incluso caminás largas distancias, el calcio participa en la señal que permite que el músculo se contraiga y luego se relaje correctamente. Si los niveles disminuyen, pueden aparecer fatiga muscular, menor rendimiento o calambres.
Vitamina C: fundamental por su acción antioxidante, ayuda a reducir el daño celular y la inflamación que se generan con la actividad física — lo que puede traducirse en una mejor recuperación después del ejercicio.
Complejo B: las vitaminas del complejo B son clave para el mantenimiento de las funciones celulares y metabólicas(Lee et al., 2023). Actúan en procesos energéticos y cumplen un rol importante en el rendimiento físico y la recuperación, incluso en personas que no son atletas.
Vitamina B12: participa en múltiples funciones del organismo, especialmente en la formación del material genético y en el metabolismo de grasas y proteínas. Una suplementación adecuada puede tener un impacto positivo en el rendimiento físico.
Vitamina B6 (piridoxina): un micronutriente fundamental para el metabolismo energético. Interviene en la síntesis de proteínas, procesos esenciales para el desarrollo y la recuperación muscular. Además, contribuye a la eliminación de desechos que se generan durante el ejercicio, ayudando a que el cuerpo se recupere de manera más eficiente, y es un pilar del mantenimiento del sistema inmune.
El equilibrio de electrolitos y micronutrientes es clave para tu rendimiento físico y el funcionamiento del organismo.
Sodio y potasio regulan la hidratación y la función muscular.
Magnesio y calcio optimizan la actividad metabólica.
C, B6 y B12 ayudan a la recuperación y reducen el estrés oxidativo.
Mantener un aporte equilibrado de estos nutrientes no solo favorece el desempeño deportivo, sino que también previene lesiones y optimiza la recuperación.
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